Rodilla

Rotura del cuerno posterior del menisco interno: qué significa

Es una de las frases más frecuentes en los informes de resonancia de rodilla. Te explicamos qué significa, cuándo es preocupante y por qué la mayoría de estas roturas no se operan.

Dra. María García · Traumatóloga · Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Trauma Clinic el 15 de octubre de 2026 · Actualizado el · 10 min de lectura

Persona con dolor de rodilla y detalle anatómico de una rotura del cuerno posterior del menisco interno.
Índice de contenidos

Respuesta rápida

Significa que hay una rotura en la parte trasera del menisco interno, la zona de la rodilla que más carga soporta. Después de los 40 años suele ser degenerativa, por desgaste, y muchas no causan dolor. El tratamiento inicial es ejercicio y control del dolor. La cirugía se reserva para bloqueos o roturas de la raíz.

Puntos clave

  • El cuerno posterior del menisco interno es la localización más frecuente de las roturas de menisco.
  • A partir de los 50 años, encontrar un menisco roto en la resonancia es habitual, incluso sin dolor.
  • Una rotura degenerativa no se trata de entrada con cirugía: primero, ejercicio terapéutico durante al menos 3 meses.
  • La rotura de la raíz del menisco es diferente y conviene valorarla pronto.
  • Los bloqueos reales de la rodilla y el derrame importante tras un traumatismo requieren valoración presencial.

¿Qué significa rotura del cuerno posterior del menisco interno?

Significa que el menisco interno tiene una rotura en su tercio posterior, la parte más cercana a la parte de atrás de la rodilla. El menisco es una almohadilla de fibrocartílago con forma de media luna que reparte la carga entre el fémur y la tibia.

Cada rodilla tiene dos meniscos: el interno (o medial), en el lado que mira a la otra pierna, y el externo (o lateral). Cada uno se divide en tres zonas: cuerno anterior, cuerpo y cuerno posterior. Los extremos se anclan al hueso mediante las raíces meniscales.

Una de las escenas más repetidas en la consulta de traumatología es la de una persona de unos 55 años que llega con el informe doblado y esta frase subrayada en fosforito. Lo primero que pregunta casi siempre es lo mismo: "¿me van a tener que operar?". La respuesta, en la mayoría de los casos, es que no.

Porque es la zona del menisco que soporta más presión, sobre todo al flexionar la rodilla. Cuando te agachas, el fémur rueda hacia atrás y comprime precisamente el cuerno posterior contra la tibia.

El menisco interno, además, se mueve menos que el externo porque está unido a la cápsula articular y al ligamento colateral medial. Esa menor movilidad lo hace más vulnerable al desgaste y a los giros con el pie apoyado.

No es casualidad: ya en los primeros estudios que compararon la resonancia con el análisis del tejido, las roturas aparecían con más frecuencia en el segmento posterior del menisco interno, y el desgaste se describía como una progresión desde la degeneración interna hasta la rotura.

¿Qué quiere decir degenerativa o compleja en mi informe?

Esas palabras indican el tipo de rotura y, sobre todo, si se debe al desgaste o a un traumatismo. El consenso europeo sobre lesiones meniscales define la lesión degenerativa como la que aparece sin un traumatismo agudo importante en una persona de más de 35 años.

Traducción de las frases más habituales

Lo que pone tu informeQué significa¿Cambia el tratamiento?
Alteración de señal intrasustancia (grado 1 o 2)Desgaste dentro del menisco, sin roturaNo. Es un hallazgo frecuente con la edad
Señal que contacta con la superficie articular (grado 3)Hay una roturaDepende de tus síntomas
Rotura horizontal o degenerativaRotura por desgaste, paralela a la tibiaSuele tratarse sin cirugía
Rotura oblicua o en colgajoUn fragmento suelto que puede engancharseVigilar bloqueos
Rotura degenerativa complejaRotura en varios planos, desgaste más avanzadoHabitualmente tratamiento conservador
Rotura radial cerca de la raíz o rotura de la raízEl menisco pierde su anclaje y deja de repartir cargaConviene valorarla pronto
Extrusión meniscalEl menisco se desplaza hacia fuera del borde de la tibiaOrienta a rotura de raíz o artrosis
Edema óseo subcondralSobrecarga del hueso bajo el cartílagoRequiere descarga y seguimiento

Si tu informe tiene más términos que no entiendes, en la guía sobre cómo leer el informe de tu resonancia encontrarás el resto explicados.

¿Qué síntomas da una rotura del menisco interno?

El síntoma más habitual es dolor en la cara interna de la rodilla, que empeora al agacharte, al girar con el pie apoyado o al subir y bajar escaleras. Muchas personas lo localizan con un dedo justo en la línea de la articulación.

Otros síntomas frecuentes son:

  • Hinchazón leve que aparece tras caminar mucho o hacer deporte.
  • Sensación de "algo que se engancha" o chasquido.
  • Dificultad para ponerte en cuclillas o arrodillarte.
  • Dolor al dormir de lado con una rodilla sobre la otra.

Pero aquí está la clave que más tranquiliza en consulta: muchas roturas no dan ningún síntoma. En un estudio con 991 personas de la población general, la prevalencia de rotura de menisco en la resonancia iba del 19 % en mujeres de 50 a 59 años al 56 % en hombres de 70 a 90 años, y el 61 % de quienes tenían una rotura no había notado dolor, molestias ni rigidez en el mes previo.

Por eso es frecuente que alguien se haga una resonancia por otro motivo y descubra un menisco roto que nunca le había molestado. La rotura existe, pero no siempre es la causa del dolor.

¿Es grave una rotura del cuerno posterior del menisco interno?

En la mayoría de los casos no es grave: una rotura degenerativa del cuerno posterior es un signo de envejecimiento de la rodilla, parecido a las canas. La excepción importante es la rotura de la raíz posterior del menisco interno.

La raíz es el anclaje del menisco al hueso. Cuando se rompe, el menisco pierde su efecto de aro y deja de repartir la carga. En un estudio biomecánico, una rotura de la raíz posterior del menisco interno aumentó un 25 % la presión máxima de contacto, sin diferencias con quitar el menisco entero.

¿Cómo sospechar una rotura de la raíz?

En consulta, la historia típica es muy reconocible. Una mujer de alrededor de 60 años nota un chasquido doloroso al levantarse de cuclillas o al bajar un escalón, sin caída ni golpe. Desde ese día le duele al apoyar y por la noche.

En la resonancia suele acompañarse de extrusión meniscal y, a veces, de edema óseo. Es importante detectarla porque su evolución sin tratamiento no es benigna: un estudio de seguimiento observó que el tratamiento no quirúrgico de estas roturas se asociaba a peores resultados clínicos, progresión de la artrosis y una tasa relativamente alta de prótesis a los 5 años.

Existe una clasificación específica para estas lesiones que distingue cinco tipos según su forma, desde la rotura parcial estable hasta el arrancamiento óseo de la raíz.

¿Hay que operar una rotura del cuerno posterior del menisco interno?

Si la rotura es degenerativa, no se opera de entrada. La conclusión principal del consenso europeo de la ESSKA fue que la meniscectomía parcial artroscópica (quitar la parte rota del menisco) no debe proponerse como primera línea de tratamiento en las lesiones meniscales degenerativas.

Esta recomendación se apoya en ensayos clínicos sólidos:

¿Cuándo sí se plantea la cirugía?

  1. Bloqueo real: la rodilla se queda trabada y no puedes estirarla del todo.
  2. Rotura de la raíz en una rodilla sin artrosis avanzada, donde puede valorarse su reparación.
  3. Rotura traumática en una persona joven, en la que se intenta suturar el menisco.
  4. Persistencia de síntomas mecánicos claros tras al menos 3 meses de tratamiento bien hecho.

Si te han propuesto una artroscopia y tienes dudas, es razonable pedir una segunda opinión. Lo explicamos con detalle en el artículo sobre rotura de menisco: cuándo operar y cuándo no.

¿Qué tratamiento se sigue sin cirugía y cuánto tarda en mejorar?

El tratamiento conservador se basa en ejercicio terapéutico y en ajustar la carga, y la mayoría de las personas nota mejoría entre las 6 y las 12 semanas. El menisco degenerativo no se regenera, pero la rodilla sí puede dejar de doler.

Un plan habitual tiene estas fases:

  1. Control del dolor (semanas 1 y 2). Reduce temporalmente lo que más duele: cuclillas profundas, giros y escaleras repetidas. Puedes usar hielo y los analgésicos que te haya indicado tu médico.
  2. Movilidad (semanas 1 a 3). Recupera la extensión completa y una flexión cómoda con ejercicios suaves, como la bicicleta estática sin resistencia.
  3. Fuerza (semanas 3 a 12). Trabaja cuádriceps, isquiotibiales y glúteo medio. Un músculo fuerte reduce la carga que llega al menisco.
  4. Control y equilibrio (semanas 6 a 12). Ejercicios a una pierna y de estabilidad para recuperar la confianza al apoyar.
  5. Vuelta progresiva a la actividad (a partir de la semana 8). Caminar largo, nadar o bicicleta primero; impacto y giros después, según tolerancia.

Las infiltraciones pueden ser un complemento para controlar el dolor en fases concretas, siempre como parte de un plan que incluya ejercicio y tras valoración médica.

Un paciente corredor de 52 años lo resumía muy bien al cabo de tres meses: "el menisco sigue roto, pero yo ya no me acuerdo de él". Esa es exactamente la meta del tratamiento.

Cuándo acudir al especialista

Debes acudir si notas síntomas que sugieren una lesión que no es solo degenerativa. Estos casos requieren valoración presencial por un traumatólogo:

  • La rodilla se bloquea y no puedes estirarla completamente.
  • Hinchazón importante en las primeras horas tras un golpe o un giro.
  • No puedes apoyar la pierna o la rodilla "se va" al caminar.
  • Chasquido doloroso súbito seguido de dolor intenso al apoyar y por la noche.
  • Rodilla caliente y roja con fiebre.
  • Pantorrilla hinchada, dura o dolorosa, especialmente tras un viaje largo o una inmovilización.

En estos casos no basta con una consulta a distancia: necesitas una exploración física y, probablemente, pruebas.

Preguntas frecuentes

¿La rotura del menisco interno se cura sola?

La parte degenerativa del menisco no cicatriza por sí sola, porque el cuerno posterior tiene muy poco riego sanguíneo en su zona interna. Sin embargo, los síntomas sí suelen mejorar. Con ejercicio y ajuste de la carga, muchas personas dejan de tener dolor aunque la resonancia siga mostrando la rotura.

¿Puedo caminar y hacer deporte con el menisco roto?

Sí, en la mayoría de los casos puedes caminar con normalidad y mantener actividad física adaptada. Natación, bicicleta y caminatas suelen tolerarse bien desde el principio. El deporte de impacto o con giros se retoma de forma progresiva, cuando la rodilla no se hincha ni duele al día siguiente del esfuerzo.

¿Qué ejercicios o gestos conviene evitar al principio?

Durante las primeras semanas conviene evitar las cuclillas profundas, sentarte sobre los talones, los giros bruscos con el pie apoyado y cargar peso en flexión máxima. No se trata de prohibiciones para siempre: son gestos que comprimen el cuerno posterior y que se reintroducen poco a poco con la mejoría.

¿Cuánto tarda en mejorar sin operar?

Lo habitual es notar una mejoría clara entre las 6 y las 12 semanas de ejercicio constante. Algunas personas necesitan entre 4 y 6 meses, sobre todo si hay artrosis asociada. El consenso europeo recomienda completar al menos 3 meses de tratamiento conservador antes de plantear una cirugía, salvo bloqueo real.

¿Una rotura degenerativa acaba siempre en prótesis?

No. Una rotura degenerativa aislada es muy frecuente y la mayoría de las personas nunca necesita una prótesis. El riesgo aumenta cuando hay rotura de la raíz con extrusión del menisco, artrosis avanzada o sobrepeso importante. Por eso es útil que un especialista revise tu informe completo.

¿Necesito repetir la resonancia para ver si mejora?

Normalmente no. La rotura seguirá apareciendo en la imagen aunque te encuentres bien, porque lo que cambia es el dolor, no el aspecto del menisco. Se valora repetir la prueba si aparecen síntomas nuevos, un bloqueo o un empeoramiento que no responde al tratamiento.

Resumen

Una rotura del cuerno posterior del menisco interno es uno de los hallazgos más frecuentes en la resonancia de rodilla a partir de los 40 años. Si es degenerativa, el tratamiento inicial es el ejercicio y la mayoría de las personas mejora sin cirugía. La excepción es la rotura de la raíz, que conviene valorar pronto.

Si tienes tu informe y quieres que un traumatólogo te explique qué significa en tu caso concreto, puedes hacer una consulta online con un traumatólogo y recibir respuesta por escrito en menos de 24 horas. Encontrarás más artículos en la sección de rodilla.

Contenido informativo: no sustituye a una valoración médica.

Sobre el autor

Dra. María García

Traumatóloga · Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Trauma Clinic.

Fuentes

  1. Englund M, Guermazi A, Gale D, et al. Incidental meniscal findings on knee MRI in middle-aged and elderly persons. N Engl J Med. 2008;359(11):1108-15.
  2. Beaufils P, Becker R, Kopf S, et al. Surgical management of degenerative meniscus lesions: the 2016 ESSKA meniscus consensus. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2017;25(2):335-46.
  3. Sihvonen R, Paavola M, Malmivaara A, et al. Arthroscopic partial meniscectomy versus sham surgery for a degenerative meniscal tear. N Engl J Med. 2013;369(26):2515-24.
  4. Katz JN, Brophy RH, Chaisson CE, et al. Surgery versus physical therapy for a meniscal tear and osteoarthritis. N Engl J Med. 2013;368(18):1675-84.
  5. Kise NJ, Risberg MA, Stensrud S, et al. Exercise therapy versus arthroscopic partial meniscectomy for degenerative meniscal tear in middle aged patients. BMJ. 2016;354:i3740.
  6. Allaire R, Muriuki M, Gilbertson L, Harner CD. Biomechanical consequences of a tear of the posterior root of the medial meniscus. J Bone Joint Surg Am. 2008;90(9):1922-31.
  7. LaPrade CM, James EW, Cram TR, et al. Meniscal root tears: a classification system based on tear morphology. Am J Sports Med. 2015;43(2):363-9.
  8. Krych AJ, Reardon PJ, Johnson NR, et al. Non-operative management of medial meniscus posterior horn root tears is associated with worsening arthritis and poor clinical outcome at 5-year follow-up. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2017;25(2):383-9.
  9. Stoller DW, Martin C, Crues JV 3rd, et al. Meniscal tears: pathologic correlation with MR imaging. Radiology. 1987;163(3):731-5.
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