Rodilla

Edema óseo en la rodilla: qué es y cuánto dura

Si tu resonancia dice "edema óseo", no suele significar que tengas el hueso roto. Te explico qué es, por qué aparece, cuánto suele tardar en irse y cuándo conviene que lo vea un traumatólogo.

Dra. María García · Traumatóloga · Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Trauma Clinic el 20 de octubre de 2026 · Actualizado el · 11 min de lectura

Ilustración de una mujer caminando junto al mar con la rodilla iluminada para representar dolor por edema óseo.
Índice de contenidos

Respuesta rápida

El edema óseo en la rodilla es una zona del hueso donde la resonancia ve más líquido de lo normal. No suele ser una fractura ni algo grave. Indica que el hueso ha sufrido una agresión, casi siempre por un golpe, una sobrecarga o la artrosis. Tras un traumatismo, lo habitual es que mejore en unos meses.

Puntos clave

  • El edema óseo es algo que se ve en la resonancia, no un diagnóstico completo.
  • Lo que marca el pronóstico es la causa: un golpe, una sobrecarga, la artrosis u otras lesiones del hueso.
  • Una contusión ósea tras un esguince suele mejorar en meses, aunque a los tres meses la imagen puede seguir alterada.
  • El tratamiento suele ser conservador: proteger la rodilla, controlar el dolor y volver a la actividad poco a poco.
  • Si el dolor va a más, te despierta por la noche o no puedes apoyar, tienen que verte en persona.

¿Qué es el edema óseo en la rodilla?

El edema óseo en la rodilla es un aumento de la señal de líquido dentro del hueso, y solo se ve con resonancia magnética. Está en la médula ósea, el tejido esponjoso que hay dentro del hueso.

En las secuencias de la resonancia que detectan el agua, esa zona sale más brillante. Por eso el radiólogo escribe "edema" o "alteración de señal". Es una descripción de lo que se ve, sin decir nada todavía de la causa (1).

Al microscopio, esa zona no siempre tiene solo líquido. Puede haber pequeñas fracturas de las trabéculas (2), y en la artrosis avanzada fibrosis o necrosis de la médula (1). Por eso algunos informes hablan de "lesión de médula ósea".

Laura llegó con el informe subrayado con fosforito y una sola pregunta: "¿Tengo el hueso roto?". Se había torcido la rodilla jugando al pádel y la palabra "edema" le sonaba a lo peor. En su caso, como en casi todos, la respuesta era no: tenía un hueso que había recibido un golpe fuerte y estaba reaccionando.

Si es tu primer informe de este tipo, te ayudará leer cómo leer el informe de tu resonancia sin asustarte.

¿Qué significa "edema óseo subcondral" en tu informe?

"Subcondral" quiere decir que el edema está justo debajo del cartílago, en la capa de hueso que sostiene la superficie de la articulación.

Es la zona que recibe el peso cuando caminas o saltas. El informe suele decir dónde está. Puede ser el cóndilo femoral (el extremo del fémur), la meseta tibial (la parte alta de la tibia) o la rótula.

Si es subcondral, hay que mirar bien el cartílago de encima. Cuando el cartílago está sano, el pronóstico suele ser mejor. Cuando está dañado, es más fácil que queden secuelas en la imagen (3).

¿Es lo mismo que una contusión ósea?

La contusión ósea es un tipo de edema óseo: el que sale después de un golpe o una torcedura. En inglés se llama "bone bruise", y viene a ser un moratón dentro del hueso.

Se produce cuando dos huesos chocan con fuerza durante la lesión. El impacto rompe algunas trabéculas, que son las pequeñas vigas de dentro del hueso (2).

Toda contusión ósea es un edema óseo, pero no al revés. También hay edemas por sobrecarga, por artrosis o sin causa aparente.

Aparece cuando el hueso recibe más carga o más daño del que puede aguantar. En gente joven y activa suele haber un golpe o una torcedura detrás. En personas mayores son más frecuentes la artrosis y la fractura por insuficiencia (4).

Cuando se rompe el ligamento cruzado anterior, la contusión ósea es casi la norma. Una revisión de 30 estudios la encontró en la meseta tibial externa en el 82,8 % de los pacientes. En el cóndilo femoral externo, en el 71,4 % (5). Lo típico es que afecte a la parte de fuera de la rodilla.

También es habitual en los esguinces aislados del ligamento lateral interno (colateral medial). En un estudio prospectivo, el 45 % de estos pacientes tenía una contusión ósea en la resonancia (2).

Sin golpe previo, las causas más conocidas son la artrosis, la fractura subcondral por insuficiencia y el síndrome de edema de médula ósea (1)(4).

CausaContexto típicoLo que suele leerse en el informeEvolución habitual
Contusión óseaTorcedura, esguince, golpe directo, rotura de ligamento"Contusión ósea", "edema óseo postraumático" en cóndilo o mesetaMejora en meses; a los tres meses suele seguir visible (2)(3)(6)
ArtrosisPersona mayor, dolor de larga evolución, cartílago desgastado"Edema óseo subcondral" junto a "condropatía" o "artrosis"Puede ir y venir; se asocia a dolor y a más desgaste del cartílago (1)
Fractura subcondral por insuficienciaDolor brusco sin golpe, a menudo en personas mayores"Edema óseo" con "línea subcondral" o "fractura por insuficiencia"Suele curar sola; a veces evoluciona a osteonecrosis (4)
Síndrome de edema de médula óseaDolor intenso sin causa clara, a veces cambia de sitio"Edema óseo extenso", "osteoporosis transitoria"Suele desaparecer solo, en un plazo variable (1)
SobrecargaAumento brusco de actividad o deporte"Edema por estrés" o "reacción de estrés"Mejora al bajar la carga (7)

Si tu informe también menciona el menisco, te puede interesar qué significa una rotura del cuerno posterior del menisco interno. Si habla de la rótula, echa un vistazo al artículo sobre condromalacia rotuliana.

¿Qué síntomas da un edema óseo en la rodilla?

Lo principal es un dolor profundo en el hueso que aumenta al apoyar y al caminar. Mucha gente lo describe como un dolor "de dentro" de la rodilla.

También es frecuente notar:

  • Dolor al subir y bajar escaleras o al ponerte en cuclillas.
  • Dolor al apretar sobre la zona del hueso afectada.
  • Rigidez o hinchazón, sobre todo si también hay lesión de ligamentos o de menisco.
  • A veces, dolor por la noche o en reposo.

El dolor tarda en irse. En un estudio con contusiones óseas tras una lesión aguda, casi todos seguían con algo de dolor a las 12 a 14 semanas (6). Que siga doliendo a los tres meses no quiere decir que vayas mal.

¿Cuánto dura un edema óseo de rodilla?

Depende de la causa. Una contusión ósea tras una lesión suele tardar varios meses en desaparecer de la resonancia. El dolor y la imagen no evolucionan al mismo ritmo, y a los tres meses es habitual que ambos persistan en parte (6).

Tras un golpe o un esguince

Los datos más claros salen de las lesiones por golpe o torcedura. En lesiones aisladas del ligamento lateral interno, todas las contusiones que se volvieron a estudiar acabaron desapareciendo. Lo hicieron poco a poco, a lo largo de 2 a 4 meses (2).

En otro estudio se repitió la resonancia entre 12 y 14 semanas después de la lesión. Todos los edemas seguían viéndose, aunque en el 80 % de los pacientes se habían reducido a menos de la mitad (6). Así que a los tres meses es normal que todavía se vea.

En pacientes operados de una rotura del cruzado anterior, la resonancia se repitió de media a los 34 meses. En el 71 % de los pacientes la contusión había desaparecido sin dejar rastro. Las de mayor grado dejaron el cartílago más fino en todos los casos (3).

Ese mismo estudio dice algo más: los pacientes con secuelas en la imagen no estaban peor en la valoración clínica (3).

Me acuerdo de Javier, que se hizo una resonancia de control a los tres meses de un esguince fuerte. Vio que el edema seguía ahí y llegó convencido de que no estaba curando. Le dije lo que suelo decir a casi todos: la imagen y los síntomas no avanzan al mismo ritmo. Lo que cuenta es cómo evoluciona el dolor y la función, y su rodilla ya aguantaba mejor las escaleras.

Cuando hay artrosis

Con artrosis, el edema óseo no tiene un plazo fijo de curación. Se ha relacionado con más dolor y con un avance mayor del daño del cartílago (1).

Cuando aparece sin golpe previo

La fractura subcondral por insuficiencia (una pequeña fisura por fragilidad del hueso, sin golpe que la explique) suele curar por sí sola. A veces acaba en osteonecrosis, que es la muerte de una zona de hueso, y hunde la superficie de la articulación (4).

El síndrome de edema de médula ósea es un edema doloroso sin causa clara, que a veces cambia de sitio. Suele desaparecer solo con el tiempo (1). No hay un plazo fijo que valga para todos.

¿Cómo se trata el edema óseo en la rodilla?

Casi siempre sin cirugía. Se trata la causa y se le da tiempo al hueso.

Un traumatólogo suele seguir seis pasos:

  1. Encontrar la causa: una contusión por rotura del cruzado no se trata igual que un edema por artrosis.
  2. Proteger la rodilla: baja las actividades que duelen y, si apoyar duele mucho, el médico puede indicarte muletas durante un tiempo.
  3. Controlar el dolor, con frío local y la medicación que te pauta tu médico según tu caso.
  4. Seguir moviéndote, con ejercicios suaves de movilidad y de fuerza del cuádriceps, sin dolor, para que la pierna no pierda músculo.
  5. Volver a la carga poco a poco: primero bici estática o piscina, luego caminar más y al final correr o saltar. Los síntomas marcan el ritmo.
  6. Tratar las lesiones asociadas: si hay rotura de ligamento o de menisco, su tratamiento es el que marca los tiempos.

El paso que más cuesta suele ser el quinto. Con Marta, que corre cuatro días por semana, me pasa siempre lo mismo: quiere volver a su rutina en cuanto deja de dolerle al caminar. Le propongo un pacto: esperar a que las escaleras y las sentadillas suaves tampoco duelan, y entonces empezar con sesiones cortas.

En el edema óseo persistente se han probado las ondas de choque, la oxigenoterapia hiperbárica y fármacos que actúan sobre el hueso. Todavía no está claro cuál es el mejor tratamiento de primera línea (7).

Si el edema no mejora con estas medidas, el traumatólogo puede valorar otras opciones. Una es la magnetoterapia, que aplica campos electromagnéticos pulsados sobre la rodilla, sin agujas ni cirugía (7). Otra es la infiltración intraósea de plasma rico en plaquetas (PRP). Consiste en inyectar PRP de tu propia sangre en el hueso bajo el cartílago, sobre todo en edemas ligados a artrosis (8). Que encaje o no depende de la causa del edema y de tu caso concreto.

Si además tienes una lesión de menisco y estás pensando si operarla, lee rotura de menisco: cuándo operar y cuándo no.

¿Un edema óseo puede dejar secuelas?

La mayoría desaparecen sin secuelas, sobre todo si el cartílago está sano (2)(3). Cuando quedan, suele ser en las contusiones más intensas.

El pronóstico de una contusión ósea depende sobre todo de su gravedad y de si hay daño asociado en el cartílago (3).

Con rotura del cruzado, las contusiones más graves dejaron el cartílago más fino en la resonancia tras al menos dos años (3). Eso no significa que vayas a tener artrosis, pero sí que esa rodilla merece seguimiento y una vuelta al deporte sin prisas.

En los edemas sin causa aparente, lo que más preocupa es la osteonecrosis. Por eso, si el dolor no mejora o va a peor, hay que volver a valorarlo (4).

¿Cuándo acudir al especialista?

Ve a un traumatólogo en persona si notas cualquiera de estas señales:

  • No puedes apoyar la pierna o no aguantas más de unos pocos pasos.
  • La rodilla se ha hinchado mucho en las primeras horas tras el golpe.
  • La rodilla se bloquea, no puedes estirarla del todo o notas que "se va".
  • El dolor va a peor con las semanas en lugar de mejorar.
  • Tienes un dolor intenso por la noche o en reposo, sin que haya habido un golpe.
  • Tienes fiebre, o la rodilla está roja o caliente.
  • Has tenido cáncer, tomas corticoides desde hace tiempo o sabes que tienes osteoporosis.
  • Pierdes peso sin motivo o te encuentras mal en general.

En estos casos hace falta una exploración en persona y, a veces, más pruebas. Ante un traumatismo grave, llama al 112.

Preguntas frecuentes

¿Puedo caminar con edema óseo en la rodilla?

Normalmente sí, si el dolor te deja. Caminar poco rato y en llano suele ser seguro. Si cojeas mucho o te duele más al final del día, conviene bajar la carga. A veces el médico indica muletas durante un tiempo. Lo que no debes hacer es forzar con un dolor fuerte.

¿El edema óseo se ve en una radiografía?

No. La radiografía enseña la forma y la densidad del hueso, pero no el líquido que tiene dentro. El edema óseo solo se ve con resonancia magnética. Por eso es frecuente que la radiografía salga normal y la resonancia muestre edema. Eso no quiere decir que la radiografía estuviera mal hecha.

¿Hay que repetir la resonancia para ver si se ha curado?

No siempre. La imagen puede tardar en normalizarse: en un estudio, el edema seguía viéndose a los tres meses en todos los pacientes (6). Si vas mejorando, repetirla no suele cambiar nada. Se repite cuando el dolor no evoluciona bien, va a peor o hay dudas de que haya otra lesión.

¿Puedo hacer deporte con edema óseo en la rodilla?

Puedes hacer deporte sin impacto, como bici estática o natación, si no te duele. El impacto, los saltos y los cambios de dirección conviene ir metiéndolos poco a poco. Cuándo volver depende de la causa del edema y de si hay otras lesiones. Los plazos te los tiene que marcar tu traumatólogo según cómo evoluciones.

¿El edema óseo puede ser un tumor?

Es muy poco probable. El edema óseo es un hallazgo poco específico, que aparece en muchas situaciones distintas (1). En la rodilla lo normal es que venga de un golpe, de una sobrecarga o de la artrosis. Si el radiólogo sospecha otra cosa, suele describir otros signos y se amplía el estudio.

¿Se puede valorar un edema óseo en una consulta online?

Se pueden revisar tu informe, tus imágenes y tus síntomas para orientarte. El traumatólogo te explica qué significa y qué opciones tienes. No es un diagnóstico cerrado ni sustituye a la exploración física cuando hace falta. Si tu caso necesita que te vean en persona, te lo dirá con claridad.

Resumen

El edema óseo en la rodilla es algo que se ve en la resonancia, y lo que tarde en irse depende de la causa.

Después de un golpe suele mejorar en unos meses, aunque la imagen puede tardar más de tres meses en normalizarse. Con artrosis o cuando no ha habido golpe, la evolución es más variable.

Si tienes el informe en la mano y no sabes qué significa en tu caso, puedes consultar online con un traumatólogo de Trauma Clinic. Tienes más artículos en la categoría de rodilla del blog y en el blog de Trauma Clinic.

Contenido informativo: no sustituye a una valoración médica.

Sobre el autor

Dra. María García

Traumatóloga · Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología

Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Trauma Clinic.

Fuentes

  1. Manara M, Varenna M. A clinical overview of bone marrow edema. Reumatismo. 2014;66(2):184 a 196.
  2. Miller MD, Osborne JR, Gordon WT, Hinkin DT, Brinker MR. The natural history of bone bruises. A prospective study of magnetic resonance imaging detected trabecular microfractures in patients with isolated medial collateral ligament injuries. Am J Sports Med. 1998;26(1):15 a 19.
  3. Costa Paz M, Muscolo DL, Ayerza M, Makino A, Aponte Tinao L. Magnetic resonance imaging follow up study of bone bruises associated with anterior cruciate ligament ruptures. Arthroscopy. 2001;17(5):445 a 449.
  4. Malghem J, Lecouvet F, Vande Berg B, Kirchgesner T, Omoumi P. Subchondral insufficiency fractures, subchondral insufficiency fractures with osteonecrosis, and other apparently spontaneous subchondral bone lesions of the knee: pathogenesis and diagnosis at imaging. Insights Imaging. 2023;14(1):164.
  5. Sohn S, AlShammari SM, Hwang BJ, Kim MS. A systematic review of bone bruise patterns following acute anterior cruciate ligament tears: insights into the mechanism of injury. Bioengineering (Basel). 2024;11(4):396.
  6. Davies NH, Niall D, King LJ, Lavelle J, Healy JC. Magnetic resonance imaging of bone bruising in the acutely injured knee: short term outcome. Clin Radiol. 2004;59(5):439 a 445.
  7. Andriolo L, Sangiorgio A, Berruto M, et al. Conservative treatments of bone marrow lesions. J Exp Orthop. 2025;12(2):e70151.
  8. Di Matteo B, Polignano A, Onorato F, et al. Knee intraosseous injections: a systematic review of clinical evidence of different treatment alternatives. Cartilage. 2021;13(1 suppl):1165S a 1177S.
WhatsAppXLinkedIn

Artículos relacionados

Condromalacia
Rodilla4 de octubre de 2026

Condromalacia rotuliana: qué significa y cómo se trata

Si tu resonancia dice "condromalacia rotuliana", no significa que tengas la rodilla gastada. Te explicamos qué indica cada grado, por qué duele y cómo se trata, casi siempre sin cirugía.

Leer artículo
Rotura de menisco
Rodilla4 de octubre de 2026

Rotura de menisco: cuándo operar y cuándo no

No todas las roturas de menisco necesitan cirugía. Te explicamos cómo distinguir una rotura degenerativa de una traumática, qué tratamientos funcionan y en qué casos operar es la mejor opción.

Leer artículo