Rotura del labrum de la cadera: síntomas y tratamiento
Una rotura del labrum de la cadera aparece incluso en caderas sin dolor. Te explicamos qué síntomas da, cómo se confirma y cuándo tiene sentido operar.
Dra. María García · Traumatóloga · Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología
Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Trauma Clinic el 5 de noviembre de 2026 · Actualizado el · 11 min de lectura

Índice de contenidos
- ¿Qué es el labrum y qué significa una rotura del labrum de la cadera?
- Casi nunca viene sola
- ¿Qué síntomas da una rotura del labrum de la cadera?
- Cuando el dolor no está donde crees
- ¿Por qué se rompe el labrum de la cadera?
- ¿Cómo se diagnostica una rotura de labrum y por qué sale en resonancias de personas sin dolor?
- La exploración
- Las pruebas de imagen
- Por qué tu informe dice rotura aunque no te duela
- ¿Se cura sola una rotura de labrum y cómo se trata sin operar?
- ¿Puedo montar en bicicleta con una rotura de labrum?
- ¿Cuándo hay que operar una rotura de labrum?
- Reparar, recortar o reconstruir
- ¿Cuánto dura la recuperación tras operarse del labrum?
- Cuándo acudir al especialista
- Resumen
- Preguntas frecuentes
Respuesta rápida
Una rotura del labrum de la cadera suele dar dolor en la ingle, chasquidos y pinchazos al flexionar la cadera, sobre todo al sentarte, girar o pedalear. Muchas roturas se ven en resonancias de personas sin síntomas, así que el diagnóstico exige síntomas, exploración e imagen. Lo habitual es empezar con fisioterapia y operar solo si no mejora.
Puntos clave
- El labrum es un anillo de fibrocartílago que sella la articulación de la cadera.
- El síntoma típico es dolor en la ingle al flexionar la cadera, a veces con pinchazos o chasquidos.
- En un estudio con voluntarios sin dolor de cadera, el 69 % de las caderas tenía rotura de labrum en la resonancia.
- Con frecuencia hay detrás un hueso que roza, como en el choque femoroacetabular.
- Se empieza con ejercicio guiado y se plantea la artroscopia si el dolor persiste.
¿Qué es el labrum y qué significa una rotura del labrum de la cadera?
El labrum es un anillo de fibrocartílago, un tejido firme y algo elástico. Rodea el borde de la cavidad de la pelvis (el acetábulo), donde encaja la cabeza del fémur. Una rotura del labrum es una grieta o un desgarro en ese anillo.
Piensa en la goma de una tapa hermética: el labrum profundiza la cavidad, mantiene el líquido articular dentro y reparte la presión cuando la cadera carga peso. Los especialistas lo llaman efecto sello.
En los informes verás "rotura del labrum anterosuperior", "desgarro labral" o "lesión del labrum". Significan lo mismo. Anterosuperior indica la zona de delante y arriba, la que más trabaja al flexionar la cadera y donde con más frecuencia aparecen las roturas.
Casi nunca viene sola
En consulta, el labrum roto suele ser la parte visible de otro problema: un hueso con una forma que roza, una cavidad poco profunda o un deporte que pide mucha flexión y giro. Lo explicamos con detalle en el artículo sobre el choque femoroacetabular. Entender esa causa importa tanto como el desgarro, porque si el roce continúa, el labrum sigue sufriendo.
¿Qué síntomas da una rotura del labrum de la cadera?
El síntoma más habitual de una rotura del labrum es un dolor profundo en la ingle al flexionar la cadera: al sentarte un buen rato, ponerte de cuclillas, girar con el pie apoyado o pedalear. Suele ser un pinchazo más que un dolor continuo.
Otros síntomas frecuentes son:
- Chasquido, clic o sensación de que algo se engancha dentro de la cadera.
- Rigidez al levantarte después de estar sentado.
- Dolor que se extiende al lateral de la cadera, al muslo o al glúteo.
- Fallos o poca confianza al apoyar, sobre todo al cambiar de dirección.
Muchos pacientes señalan el dolor con la mano en forma de C: el pulgar detrás, sobre el lateral de la cadera, y los dedos hacia la ingle. Se ve mucho en consulta y orienta hacia la articulación, aunque por sí solo no diagnostica nada. Ojo, porque no todo chasquido es el labrum: muchos vienen de un tendón que salta sobre el hueso y no duelen.
Cuando el dolor no está donde crees
Si el dolor se centra en el lateral de la cadera y empeora al tumbarte sobre ese lado, piensa antes en una trocanteritis. El dolor del pubis, de la zona lumbar o del glúteo también se confunde con un problema de cadera, y al revés.
Un caso que se repite mucho: un ciclista aficionado de 38 años lleva meses con molestias en la ingle derecha al pedalear y al atarse las zapatillas. Pensaba que era un tirón del aductor, el músculo de la cara interna del muslo. La resonancia habló de rotura del labrum anterosuperior, y la exploración y la radiografía enseñaron el porqué: un roce óseo que el pedaleo con la cadera muy flexionada dejaba en evidencia.
¿Por qué se rompe el labrum de la cadera?
El labrum se rompe sobre todo por un roce repetido. El fémur o el acetábulo tienen una forma que no encaja del todo. Al flexionar y girar la cadera, el borde del hueso pellizca el labrum. Que se rompa por un golpe o una luxación es mucho menos frecuente.
Las causas más habituales son:
- Choque femoroacetabular: una prominencia en la cabeza del fémur (tipo cam) o un borde del acetábulo que sobresale (tipo pincer).
- Displasia de cadera: una cavidad poco profunda que obliga al labrum a soportar más carga.
- Deportes de flexión y rotación repetidas: fútbol, hockey, danza, artes marciales o ciclismo.
- Un traumatismo agudo, como una caída o una luxación.
- El desgaste con los años, que suele ir de la mano de cambios en el cartílago.
Por eso, cuando alguien llega con un labrum roto, la pregunta que nos hacemos es por qué se ha roto. Reparar el labrum sin tratar lo que lo pellizca deja el problema de fondo en su sitio.
¿Cómo se diagnostica una rotura de labrum y por qué sale en resonancias de personas sin dolor?
El diagnóstico necesita tres cosas a la vez: síntomas compatibles, signos en la exploración y una imagen que lo respalde. Es el criterio del consenso internacional de Warwick para el choque femoroacetabular, una de las causas más habituales de rotura de labrum. Si falta una de las tres, el hallazgo no basta.
La exploración
El traumatólogo reproduce el pinchazo con maniobras como la flexión con aducción y rotación interna. También valora el movimiento, la fuerza y el dolor al cargar. Una revisión sistemática con metaanálisis concluyó que estas pruebas tienen mucha sensibilidad, pero solo valor de cribado: sirven para sospechar, no para confirmar.
Las pruebas de imagen
La radiografía no muestra el labrum, pero enseña la forma del hueso y descarta otras causas, como una artrosis avanzada. Después viene la resonancia o la artrorresonancia. Esta última es una resonancia con contraste inyectado dentro de la articulación y da más detalle del labrum y del cartílago.
Por qué tu informe dice rotura aunque no te duela
En un estudio con 45 voluntarios sin dolor de cadera, la resonancia mostró rotura de labrum en el 69 % de las caderas. Es una muestra pequeña, pero ilustra algo que vemos a diario: una rotura en la imagen no prueba que sea la causa de tu dolor.
Pasa, por ejemplo, con un hombre de 45 años al que piden una resonancia de pelvis por un dolor en el glúteo. El informe menciona una rotura del labrum que nunca le ha dado un síntoma. En ese caso lo razonable es no tocar nada. Si quieres aprender a leer estas frases sin asustarte, tienes una guía en cómo leer el informe de tu resonancia.
¿Se cura sola una rotura de labrum y cómo se trata sin operar?
El labrum cicatriza con dificultad, así que una rotura rara vez se cierra sola, pero eso no significa que duela para siempre. El tratamiento sin cirugía combina ejercicio guiado por un fisioterapeuta, ajuste temporal de los gestos que pellizcan y control del dolor. Es el primer paso habitual.
El tratamiento dura varios meses. En un ensayo clínico inglés, el programa de fisioterapia ocupó hasta ocho sesiones en cinco meses. Un plan bien hecho suele seguir este orden:
- Reducir de forma temporal los gestos que pellizcan: cuclillas profundas, sillas muy bajas, giros forzados con el pie fijo.
- Fortalecer glúteos, musculatura profunda de la cadera y abdomen, de menos a más carga.
- Trabajar el control del movimiento de la pelvis y la cadera para que el hueso no choque contra el labrum.
- Recuperar movilidad sin forzar los últimos grados de flexión y rotación interna.
- Volver al deporte de forma gradual, ajustando la técnica o el material si hace falta.
Las infiltraciones dentro de la articulación pueden calmar el dolor en algunos pacientes y facilitar el ejercicio. También orientan sobre si el dolor viene de la articulación. El especialista decide si tienen sentido en tu caso.
¿Puedo montar en bicicleta con una rotura de labrum?
Muchas personas pueden, con ajustes. Pedalear con la cadera muy flexionada es lo que más pellizca la parte delantera del labrum. Ayuda subir un poco el sillín, levantar el manillar y evitar las subidas sentado con el tronco muy inclinado. La bicicleta estática con el sillín alto y el paseo en llano suelen tolerarse mejor al principio. Si el dolor te obliga a parar, consulta y no aguantes.
El ciclista de antes, con ese cambio de postura y su programa de fortalecimiento, volvió a pedalear con menos dolor en unas semanas.
¿Cuándo hay que operar una rotura de labrum?
Se plantea operar cuando el dolor persiste tras varios meses de tratamiento bien hecho y los síntomas encajan con la lesión. La imagen debe mostrar además una causa corregible. La operación es una artroscopia: una cámara y pequeños instrumentos a través de incisiones mínimas.
Aquí conviene ser honestos con la evidencia, que no se parece a la de la rodilla. En el menisco degenerativo, el ejercicio iguala a la cirugía. En el choque femoroacetabular, causa de fondo de muchas roturas de labrum, dos ensayos favorecen a la artroscopia. En el ensayo UK FASHIoN31202-9), con 348 participantes, la calidad de vida de la cadera mejoró 6,8 puntos más con cirugía a los 12 meses. Superó el mínimo clínicamente relevante (6,1 puntos). En el ensayo inglés, con 222 adultos, la cirugía sumó 10 puntos más en actividades de la vida diaria a los 8 meses.
Eso no significa que todo el mundo deba operarse. En ambos ensayos los dos grupos mejoraron. Además, los participantes tenían síntomas, exploración compatible y forma ósea de choque confirmada, no una rotura suelta vista en una resonancia. Si ya te han propuesto cirugía y quieres contrastarlo, aquí explicamos cuándo pedir una segunda opinión.
La cirugía suele tener sentido cuando el dolor limita tu vida o tu deporte tras varios meses de ejercicio. Debe reproducirse el dolor en la exploración y no haber artrosis significativa. Suele ser peor opción cuando:
- No tienes síntomas y la rotura es solo un hallazgo de la imagen.
- Hay artrosis avanzada, donde el resultado es menos predecible.
- El dolor parece venir de la espalda, del pubis o de los tendones y no de la articulación.
Reparar, recortar o reconstruir
Durante la artroscopia, el cirujano suele corregir también el hueso que roza. Para el labrum tiene tres opciones:
| Técnica | Qué se hace | Cuándo se plantea |
|---|---|---|
| Reparación | Se sutura el labrum al borde del hueso con pequeños anclajes | Cuando el tejido es de buena calidad |
| Desbridamiento | Se recorta solo la parte dañada | Cuando la rotura es pequeña o el tejido no admite sutura |
| Reconstrucción | Se sustituye el labrum por un injerto de tendón u otro tejido | Cuando el labrum no se puede reparar |
Un metaanálisis de cinco estudios, casi todos observacionales, encontró mejores puntuaciones de función, dolor y satisfacción tras reparar el labrum que tras recortarlo. No hubo diferencias claras en fracasos ni complicaciones. Para la reconstrucción, una revisión de siete estudios y 402 pacientes describió mejoras de la función a medio plazo en labrum irreparables. Las reoperaciones fueron del 0 al 11 %.
¿Cuánto dura la recuperación tras operarse del labrum?
Tras una artroscopia con reparación del labrum, lo habitual es usar muletas entre 2 y 4 semanas. El trabajo de oficina suele retomarse en ese plazo y el deporte con giros se reserva de 4 a 6 meses. Son plazos orientativos: cambian con el protocolo del cirujano y con lo que se haya hecho en la cadera.
| Etapa | Tiempo orientativo |
|---|---|
| Muletas y apoyo protegido | 2 a 4 semanas |
| Trabajo de oficina | 2 a 4 semanas |
| Natación y bicicleta suave | 6 a 8 semanas |
| Trabajo físico y carrera continua | 3 a 4 meses |
| Deporte con giros y contacto | 4 a 6 meses |
El error que más vemos en la rehabilitación es acelerar porque la cadera ya no duele. El labrum reparado necesita su tiempo para cicatrizar, y la fuerza de los glúteos tarda más en volver que el dolor en irse.
Cuándo acudir al especialista
Una rotura de labrum rara vez es una urgencia. Aun así, consulta con un traumatólogo si el dolor de ingle dura más de cuatro a seis semanas o limita tu vida diaria. Estos signos de alarma requieren valoración presencial y preferente:
- No puedes apoyar la pierna tras una caída o un golpe (hay que descartar una fractura).
- Dolor intenso de cadera con fiebre o malestar general (posible infección de la articulación).
- La cadera se bloquea y no puedes estirarla o flexionarla.
- Dolor nocturno constante que no cambia con la postura, o pérdida de peso sin explicación.
- Debilidad o pérdida de sensibilidad en la pierna, o problemas para controlar la orina o las heces.
- En adolescentes, cojera con dolor de cadera o de rodilla.
Preguntas frecuentes
¿Una rotura de labrum de cadera se cura sola?
El labrum cicatriza con dificultad, así que una rotura rara vez se cierra por sí sola. Aun así, muchas personas mejoran los síntomas con ejercicio y ajuste de actividad, aunque la rotura siga visible en la resonancia. Lo que decide el tratamiento es el dolor y la función, no solo lo que muestre la imagen.
¿Qué pasa si no me opero de una rotura de labrum?
Si tus síntomas son leves o mejoran con ejercicio, no operarte es una opción razonable, y puedes reconsiderarlo más adelante. Si el dolor persiste porque el hueso sigue rozando, es probable que las molestias continúen. La decisión debe basarse en cuánto te limita la cadera y no solo en lo que diga el informe.
¿Puedo hacer deporte con una rotura de labrum?
Depende de cuánto dolor te provoque. Los deportes sin giros ni flexión profunda, como nadar a crol o caminar en llano, suelen tolerarse mejor. El fútbol, el pádel o la danza conviene retomarlos de forma gradual y con fuerza recuperada. Si el deporte te provoca pinchazos o chasquidos dolorosos, consulta antes de seguir.
¿La rotura de labrum produce artrosis de cadera?
Hoy no sabemos si la rotura del labrum causa artrosis por sí misma. Lo que sí se conoce es que las formas óseas que rozan, como la deformidad cam, se asocian a más riesgo de artrosis. Por eso se estudia la causa de la rotura, y no solo el labrum.
¿Es mejor reparar o recortar el labrum?
Siempre que el tejido sea de buena calidad, se intenta reparar el labrum porque conserva su función de sello. Un metaanálisis de cinco estudios, casi todos observacionales, encontró mejores puntuaciones de dolor y función tras la reparación que tras recortar el tejido. Si el labrum no es reparable, puede valorarse reconstruirlo con un injerto.
Resumen
Una rotura del labrum de la cadera aparece en muchas caderas sin dolor, así que por sí sola no es motivo de cirugía. Lo que cuenta es que tus síntomas, la exploración y la imagen apunten a lo mismo. Lo razonable es empezar con ejercicio guiado y entender por qué roza el hueso. La artroscopia se plantea si el dolor persiste y hay una causa corregible.
Si tienes una resonancia con rotura del labrum y dudas entre fisioterapia y cirugía, haz una consulta online con un traumatólogo. Recibirás una valoración por escrito de tu informe. No sustituye a la exploración presencial. También puedes leer otros artículos sobre cadera.
Contenido informativo: no sustituye a una valoración médica.
Sobre el autor
Dra. María García
Traumatóloga · Especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología
Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Trauma Clinic.
Fuentes
- Griffin DR et al. The Warwick Agreement on femoroacetabular impingement syndrome (FAI syndrome): an international consensus statement. Br J Sports Med. 2016;50(19).
- Register B et al. Prevalence of abnormal hip findings in asymptomatic participants: a prospective, blinded study. Am J Sports Med. 2012;40(12).
- Reiman MP et al. Diagnostic accuracy of clinical tests for the diagnosis of hip femoroacetabular impingement/labral tear: a systematic review with metaanalysis. Br J Sports Med. 2015;49(12):811.
- Griffin DR et al. Hip arthroscopy versus best conservative care for the treatment of femoroacetabular impingement syndrome (UK FASHIoN): a multicentre randomised controlled trial. Lancet. 2018;391(10136).
- Palmer AJR et al. Arthroscopic hip surgery compared with physiotherapy and activity modification for the treatment of symptomatic femoroacetabular impingement: multicentre randomised controlled trial. BMJ. 2019;364:l185.
- Wu ZX et al. Arthroscopic labral debridement versus labral repair for patients with femoroacetabular impingement: a metaanalysis. Medicine (Baltimore). 2020;99(19):e20141.
- Bessa FS et al. Indications and outcomes for arthroscopic hip labral reconstruction with autografts: a systematic review. Front Surg. 2020;7:61.
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